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Aprender a Decir No

Cómo decir no sin sentirte culpable y por qué hacerlo.

El poder de decir no está en tus manos.

Nacemos para vivir; vivir esa vida que elegimos cuando somos adultos y tenemos la capacidad para decidir libre y voluntariamente. Decidimos estudiar una determinada formación profesional, decidimos si tener pareja o no, si nos hacemos un piercing o un tatuaje, si raparnos el pelo o dejar que nos llegue hasta donde la espalda pierde su casto nombre (culo), tener hijos, perros o, sencillamente, no tener nada. Este post trata de aprender a decir no y que, como todo lo anterior, es una elección libre que puedes hacer en cualquier momento, es tu privilegio, tu derecho.

Pero ¿qué pasa cuándo, por imposición, por circunstancias de la vida o por cualquier otro motivo, tienes que adaptar tu vida a algo que no tenías planeado? ¿Qué pasa cuando por esos motivos te das cuenta que has perdido prácticamente todo?

Pues pasa que te encuentras perdido, navegando sin rumbo, sin brújula, pensando en lo que pudo haber sido y no fue, pensando en el futuro, incierto de por sí.

La conclusión a la que he llegado es que hay que aprender y saber decir NO. Si algo no te conviene, di NO. ¿Estás sobrecargado? Di NO, comparte la carga. Si algo no te gusta, di NO. Si te sientes obligado, di NO.

Negar la verdad es negarse a sí mismo

Brayan Chaparro

¿Cómo aprender a decir no?


Para decir no, debemos asimilar dos cosas: 

  • Primero, no podemos agradar a todos. (Tan simple como eso)
  • Segundo, no vamos a ser maleducados por decir no.

Una vez hayamos asimilado lo anterior, estaremos preparados para, poco a poco, incluir en nuestra conducta premisas para decir NO.

Asimismo, debemos diferenciar entre una actitud agresiva, en la que se dice no a todo, a una actitud sumisa en la que nunca se dice no.

La mejor opción es la comunicación asertiva, en la que se dice no cuando lo creemos necesario sin herir la sensibilidad de nuestro interlocutor. Por ello: debemos perder el miedo a lo que los demás pueden pensar ante la negativa o cómo se pueden sentir, lo importante es estar bien con nosotros mismos; no debemos dar tantas explicaciones ante la negativa, algo corto y preciso para no dar pie a hacernos cambiar de opinión.

Acepta la ansiedad que genera decir no, porque una vez que te mantengas firme en tus ideas no va a haber quien pueda contigo.


No estamos obligados a nada, sino a cumplir con nuestros deberes.


Así que di NO, y ¡NO DEJES DE VIVIR! Porque el primer paso no te lleva a donde quieres ir, pero sí te saca de donde estás ahora.

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Escrito por Irene Martín

Soy una mujer de 40 años, casada y con una niña. Estudié Pedagogía en la Universidad de La Laguna, en Tenerife. Soy Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales, y trabajo como Administrativa en una empresa familiar. El poco tiempo que me queda libre lo empleo en leer, me declaro adicta a la lectura, y ahora me he animado a escribir. Siempre se debe trabajar para alcanzar nuestros sueños, así que, vamos a por ello.

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