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La Aceptación de ti mismo

Aceptarse ¿Cómo lo hago?

La aceptación de tu propio ser es uno de los más grandes retos y más grandes victorias.

Nacemos en un mundo que nos moldea con la referencia de nuestros semejantes, esencialmente adaptando las actitudes que nos caracterizan, que gracias a la experiencia obtenida a través de lo que la sociedad ha ido considerando como correcto, tomamos muchos patrones y hábitos que hacemos nuestros, pero ¿es esto la aceptación de ti mismo?

Con los años caminamos, vestimos, hablamos y nos comportamos como nuestros padres o maestros y profesores nos han “adecuado” a desenvolvernos ante los demás.

A veces me pregunto ¿es esta nuestra verdadera esencia como ser humano? ¿es esto lo que realmente nuestro interior necesita?

La aceptación de ti mismo no debes confundirla con la resignación.

¿Qué es la resignación?

La resignación es una decisión tomada con y desde la tristeza para entender que no existían otras alternativas en un momento específico.

Si llevamos el concepto anterior y lo contrastamos con la pregunta de ¿quién soy?, entenderás que como personas podemos cambiar muchas cosas de las que hacemos pero no habrán suficientes ‘alternativas’ del cómo ser, para que solo te resignes a ser quien eres; es por ello que la aceptación es clave, es la mejor puerta a un mejor futuro.

¿Consideras que no te aprecias? Analiza qué es lo que realmente no te gusta, ¿todo tú o solo un aspecto de ti?

Seguramente terminarás eligiendo la segunda opción como respuesta. Es aquí cuando deberás poner ese aspecto con el resto de tus características y solo así podrás entender que realmente “el problema” no sea tan grande como pienses.

Al final muchas personas en su inconsciente vanidad están tan atentos a sus propios detalles que cuando ven esas características que no les gusta, inmediatamente piensan que el mundo entero les va a juzgar por ello, y lo más probable, es que sean ellos los únicos quienes lo noten.

Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar aquellas que puedo, y sabiduría para reconocer la diferencia.

San Francisco de Asis

La aceptación de mí misma.


¿Eres tú tus imperfecciones? ¿Eres tú los problemas que tienes en tu vida? ¿O eres algo positivo y seguramente grandioso?


Aceptarse a uno mismo es importante
Ejercita tu amor propio, aceptando tus imperfecciones y fortalezas.

Ahora te pido que tomes un minuto para pensar en algo que sí te gusta sobre ti mismo.

Piensa en la última persona que te elogió por algo o te hizo sentir especial. Esa sensación que tienes ahora my friend es la que debes mantener día tras día.

Recuerda que la opinión con más valor sobre ti es la tuya propia, es por eso que debes aceptarte, enamorarte de ti.


Útiles ejercicios para la auto-aceptación:

 Escribe en un papel y por favor léelo a diario:

  • Me amo y me acepto.
  • Estoy en paz conmigo mismo porque soy grande y bueno.
  • Me siento seguro al ser yo.
  • Soy libre de ser yo mismo y dejo en libertad a los demás de ser quienes son.

Yo te amo tal como eres porque estoy segura que eres realmente especial y entiendo tu búsqueda interna.

Te digo que eres fuerte y capaz de lograr cualquier cosa que te plantees, solo necesitas determinación, enfoque y una tasa de realidad recién servida, especialmente si eres del tipo soñador como yo.

No olvides que siempre debes ser la persona más importante en tu vida, sin que el ego suplante tu verdadero ser.

Ahora empieza a aceptarte a ti mismo.

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